El Brillo del Desprecio: Una Lección de Oro y Piedras Preciosas
No pasaron ni veinte minutos cuando una limusina negra se estacionó frente a la joyería, y de ella descendió Don Alberto Valeriano, el magnate del conglomerado joyero más grande del país. Elena, al verlo, cambió su expresión de inmediato por una de sumisión absoluta y corrió a abrir la puerta con una reverencia casi cómica. … Read more