EL FESTÍN DE LA CRUELDAD
Don Alberto entró al salón como un huracán de furia contenida. Sus ojos se clavaron primero en las manos ensangrentadas de su pequeña hija. Lucía corrió hacia él, dejando huellas de agua y jabón en la costosa alfombra persa. —¿Qué es esto, Elvira? —preguntó Alberto con una voz que hizo temblar las lámparas de cristal. … Read more